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La memoria, lo que nos queda.

29 diciembre 2013

Trailer del documental “No hubo tiempo para la tristeza”, elaborado por el Centro de Memoria Histórica.

Desde pequeños, en las escuelas nos enseñan la frase “el que no sabe de historia, está condenado a repetirla”, tristemente, en nuestro país el esfuerzo de muchos medios es obligarnos a repetirla, a desconocerla, a desconocer nuestras víctimas, nuestros dolores, nuestras lágrimas.

Hace unos meses, el Centro de Memoria Histórica, que ha llevado a cabo la difícil labor de desenterrar de nuestro pasado sangriento la historia de las víctimas, de nuestro conflicto interno, de nuestra situación de guerra, publicó el informe ¡Basta ya!, un informe con gran soporte fotográfico, estadístico, testimonios y demás, que recorre nuestras más recientes tragedias como país en conflicto hasta esas que ya muchos por desinterés, mala memoria o poca conveniencia, hemos olvidado (ver informe).

Vivimos un país en guerra, y la guerra, tristemente, es uno de los negocios más lucrativos para quienes no sacrifican su casa, su vivienda, sus seres queridos, su vida. La pregunta es si queremos seguir viviendo en estas condiciones, o si vamos a hacer algo para cambiar las cosas.

No podemos ser indiferentes a la guerra, no podemos esperar a que nos toque directamente, no podemos ver morir a nuestros vecinos, verlos marchar de sus casas, ver a madres cabeza de familia enterrar 2, 3 y hasta 4 hijos y seguir como si nada. En la vereda La Loma, desde mi niñez, supe lo que era vivir con miedo, lo que era estar sin transporte para la casa porque ningún transportador quería subir -por las amenazas-, de temerle a la noche, inicialmente, y luego temerle hasta al día, el miedo a las llamadas “balas perdidas”, el desconsuelo de ver las calles vacías sin niños jugando, todo eso, y más.

Una de las experiencias más gratificantes en mi vida fue el tener la oportunidad de dar un taller de blogs en Ituango, ver jóvenes compartiendo en sus blogs sus paisajes, sus montañas, pero también los días de oscuridad (por voladuras de torres de energía), los días sin clase en el colegio (por ser éste refugio de desplazados), entre otros. Ahí logré dimensionar la importancia de la memoria.

Vídeo grabado por jóvenes de HiperBarrio Ituango.

Más que un asunto de dejar un país para los hijos, es un asunto de dignidad humana, de derechos.

Es por todo esto que, como ciudadana, como colombiana, como humana, me indigna saber que sitios como Cine Colombia se niegan a transmitir el trailer del documental “No hubo tiempo para la tristeza” del centro de memoria histórica, un trailer que muestra con material audiovisual gran parte del informe ¡Basta ya!  para que los colombianos y el mundo podamos enterarnos de lo que ha pasado.

La denuncia fue hecha por la periodista Marta Ruiz en Semana (ver artículo “Imágenes fuertes”), tal parece que no importa transmitir la violencia desde que no sea la nuestra, que necesitamos seguirnos mintiendo para seguir siendo uno de los paises más felices del mundo.

Los dejo con el documental completo “No hubo tiempo para la tristeza”, juzguen ustedes si vale la pena o no compartirlo.

Sitios recomendados:

Producciones El Retorno – Documentales (Canal de Youtube).

Contravía (Canal de Youtube)

Los miedos de Ituango (Documental)

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