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13 septiembre 2013

1.

La muerte.

Ella está ahí, siempre está ahí, la posibilidad de morir, por cualquier razón, o por cualquier sinrazón, por el simple hecho de respirar y morir un poco a cada latido.

La diferencia, el punto de no retorno sobre la percepción de la muerte está en qué tan cerca llegas a sentirla, algunos cuando se acerca terminan buscándola, otros se aferran más a la vida… No creo que alguien siga caminando indiferente luego de sentirla ahí, casi palpable.

A veces resulta que estamos tan acostumbrados y vemos tan natural el estar vivos que se nos olvida que somos si acaso un suspiro en la historia del universo.

2.

La crítica.

Existe una premisa: “ama a tu troll”, también debería existir otra premisa: “ama al amigo que, precisamente porque te quiere, es crítico contigo”. No quiero hacer de esto un manual de autoayuda, ni nada por el estilo, pero es claro que para quienes hemos desarrollado -queriendo o no- más eso que llaman “ego”, lo más difícil es aceptar, respetar o entender la crítica, inventamos mil razones para convencer al otro de que tenemos la razón, muchas veces -queriendo o no- pisoteándolo.

3.

Resignificar.

Para quienes nos es importante recordar, la memoria, cada recuerdo es más susceptible de ser resignificado que de quedarse en el olvido. Pasa en los momentos de tristeza, pero también pasa en los momentos de alegría.

4.

Sonreir.

Muchas veces, salva vidas.

5.

Racionalidad.

En medio de la racionalidad nos olvidamos de la complejidad, olvidamos que lo absurdo, lo improbable, lo que es prácticamente imposible, también puede ocurrir, de una manera compleja.

6.

“De la yema sale el brote”.

Las dificultades, curiosamente, no suelen venir en paquetes individuales, casi siempre vienen acompañadas de más dificultades, lo cual puede lograr hacernos perder un poco la cabeza. Hay “malas rachas” que pueden durar incluso años, y más si se suman a depresiones de esas que le secan a uno las ganas de vivir.

Todo está también en el modo en que se asume lo que ocurre, en ver que en medio de lo malo también se dan oportunidades, y especialmente oportunidades de crecer, ser consciente de las capacidades propias, y, por qué no, apoyarnos también en las personas que queremos y que están con nosotros.

Aigh, dije que no quería que sonara a libro de autoayuda y así suena, bueno, ahí disculpan.

One Comment leave one →
  1. Luisa Fernanda Álvarez permalink
    20 septiembre 2013 1:48 pm

    No para nada mi querida amiga suena como libro de autoayuda precisamente en este momento como cualquier otro me da por escarbar cosas, y en mi pequeno blog q he hecho pocas cosas pero para mi importantes o las he hecho cuando siento verdaderas ganas de decir algo y siembre me da por ojear tu espacio que es especial como ninguno y se que lo que escribis lo haces de una manera unica personal normal como tu estilo y tu aporte o critica a este mundo tan loco mmm un abrazo!!!!

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